EDUCACION CIVICA Y OTROS


El día de ayer el periodista Beto Ortiz hizo una preocupante denuncia, la cual tiene que ver con  las relaciones poco transparentes entre la prensa y algunos funcionarios públicos. ¿Qué dirán al respecto los éticos y transparentes, tan afectos a pontificar contra la falta de transparencia y la corrupción?

Recuerdo que este economista, hoy periodista, siempre criticó la falta de transparencia en cuanto a los posibles conflictos de interés que surgían en el ejercicio de la labor congresal y en general de los funcionarios públicos.?¿ Será necesario que haga alguna autocrítica?

En esa misma línea, hoy el Director del Portal La Abeja Luciano Revoredo, portal en donde escribo y de cuyo director soy amigo, hace una valiente crítica a lo que el populorum ha bautizado como "la mermelada". Mermelada que nos cuesta a todos los peruanos y de la que son beneficiarios unos pocos suertudos que no dudan en prestar su pluma y su voz para alabar el poder de turno.

¿Cuántos niños anémicos podrían dejar de ser si no se malgastara el presupuesto público? Pregunta que debe ser respondida y sobre todo priorizar el gasto. Hay millones de peruanos que urgen mejor atención en los hospitales, mejor educación, más seguridad, verdadera justicia y tantas cosas que son necesarias.

Pero para que la ciudadanía sea en verdad tal, lo que la empodera para alzar su voz contra un estado incapaz, dispensioso y quizás corrupto, es necesario educarlo desde sus  bases o sea desde el hogar y la escuela, en la cual debe impartirse de nuevo e  imperativamente el curso de Educación Cívica. ¿Cuánto daño ha hecho su eliminación en el currículo escolar? Este se refleja sin duda alguna en una población anómica, sin sentido de pertenencia y menos dada a cumplir la ley y sus deberes.

Estamos a tiempo aún. Si hay corrupción no es solo porque hay corruptos sino corruptores. Cambiemos el chip!

Gráfico: Revista Li

Comentarios

  1. La educación es el pilar fundamental para forjar una ciudadanía que no sólo exija derechos,sino que asuma también su obligación y compromiso de cumplir con los deberes que le demanda su condición de ciudadano respetuoso de las leyes, de las normas y de sus conciudadanos.
    Donde termina mi derecho, se inicia el del otro.
    Cuando mejoremos con educación a los ciudadanos del Perú, tendremos mejores compatriotas y por ende, mejores personas, mejores congresistas, mejores policías, mejores maestros, mejores presidentes.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

EL TÉ TORO

FELIX

EL CUERNOFONO DE LOS PICAPIEDRAS