martes, 3 de febrero de 2026

EL MENU

 


Hace un bien tiempo a algún restaurante se le ocurrió ofrecer el menú del día con varias opciones, incluso hasta 6 u 8 entradas y platos de fondo, con lo que las posibilidades de la oferta eran variadas y amplias en número.

Esto ofrece al cliente variedad pero implica para los restaurantes mayor trabajo y tener stocks de diferentes ingredientes. Claro está que un buen administrador de restaurantes sabe el mix adecuado a los gustos de su clientela y por cierto la cantidad que se tiene que cocinar de cada posibilidad.

Para los que conocen algo de esto, hay combinaciones imperdibles como la Papa a la Huancaína con Arroz con Pollo; el Ceviche como entrada; el Lomo Saltado y otros.

Sin embargo está posibilidad gastronómica no siempre es ni buena ni eficiente cuando hablamos de otros aspectos como el electoral; menos en el caso peruano que "ofrece 36 ofertas", siendo la gran mayoría de dudosa calidad y por ende intragable.

Incluso la cosa no se queda ahí pues debemos elegir diputados, senadores y representantes a un inservible Parlamento Andino. A la opción de elegir listas de diferentes diferentes partidos en cada caso, hay que agregar el llamado "voto preferencial" entre un sinnúmero de candidatos que ofrecen de todo y para todos los gustos.

¿Quién es el responsable de este desaguisado? Quién hizo la llamada "reforma política" que permitió la participación de supuestos partidos políticos que se constituyeron con mínimos requisitos y so pretexto de una decisión democrática, prácticamente cualquiera puede ser candidato, incluso quienes robaron al Estado y hoy están "rehabilitados".

Veamos qué sale en "la gran venta" del 12 de abril. Habrán listas que saquen votos que no alcancen "ni para el té", pero estos fallidos candidatos los volveremos a ver en las próximas elecciones regionales y municipales, como si no hubiera pasado nada.

No hay caso que en el Perú puede suceder "cualquier cosa", incluso que "llueva hacia arriba".


lunes, 2 de febrero de 2026

STALINGRADO

 


Cuando cumplí 7 años recuerdo como si fuera ayer como cayó en mis manos un fascículo sobre la épica batalla de Stalingrado. Aquel año se cumplían 25 años del fin de esa batalla en la que murieron más de 2 millones de seres humanos, entre los heroicos defensores de "la Madre Patria" y los que pretendieron conquistar por la fuerza a la entonces Unión Soviética.

Muchas veces se ha escrito sobre los enfrentamientos, incluso cuerpo a cuerpo, que finalmente derivaron en un cerco que vio su fin con la rendición del VI Ejército Alemán y la de su jefe el Mariscal Friedrich Paulus.

Toda guerra trae consigo muerte y destrucción, pero aún en los momentos extremos sale  a relucir la estirpe de un pueblo, la de un liderazgo que hizo cuestión de vida o muerte la defensa de esta ciudad y el genio de un militar y su Estado Mayor que lideraron una defensa que en un momento de la batalla parecía pérdida.

Sin embargo, hay que señalar también la obstinación y el mal cálculo militar que impidió una retirada cuando aún habían posibilidades de hacerlo. Cuando la pinza se cerró sobre miles de soldados de la Wehrmacht, ya no había nada que hacer .

Stalingrado fue el punto de inflexión de la campaña en el Frente Oriental. Tras la victoria soviética aquel 2 de febrero de 1943, la contraofensiva no concluiría sino hasta la toma de Berlín en mayo de 1945 y la consiguiente rendición alemana 

Aquel 2 de febrero de 1943, hace 83 años, el heroísmo y sacrificio de cientos de miles de defensores se veron coronados con la victoria. El hambre, el frío y la resistencia humana puesta al límite no pudo con el valor de un pueblo.

Seguramente habrá muchos que puedan relatar o escribir con exactitud lo qué sucedió desde el 17 de julio de 1942 hasta el día de la Victoria pero ello no me inhibe de recordar la defensa de una ciudad destruida por los bombardeos de la Luftwaffe, en la fábrica de tractores, en la fábrica de acero Octubre Rojo, en la fábrica de armas Barricada, en el ferrocarril, en las orillas del Volga y en cada casa.

La orden de Stalin , "Ni un paso atrás" se cumplió al pie de la letra. El Ejército Rojo, émulos de las tropas que derrotaron a Napoleón, resistieron y finalmente cumplieron con su Patria comandado por el Mariscal Gueorgui Zhúkov, con el decidido concurso de miles de soldados, de francotiradores y de las baterías Katiuska.

Han pasado 83 años y Rusia recuerda a sus héroes con un gran monumento en el cerro  Mamáyev Kurgán (donde se luchó sin cesar) en la actual Volgogrado, en donde a través de un monumento a la Madre Patria se recuerda a los defensores de Stalingrado.

Gloria a los que defendieron a su Patria y paz para todos aquellos que murieron en los 200 días de lucha.



domingo, 1 de febrero de 2026

EVANGELIO 1 FEBRERO 2026

 


Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».