¿ALGUIEN LES CREERÁ?
El pasado domingo escuchábamos las promesas electorales de los herederos del Castillismo y si no hubiéramos vivido en el Perú, pensaríamos que el programa económico era de un candidato socialdemócrata o de un izquierdista aggiornado. "Vamos a promover la inversión privada, la estabilidad fiscal y monetaria y la libre empresa"; dijo su vocero, el economista Pedro Franke. Solo faltó jurar "por su madrecita" que decía la verdad. Por cierto hay todavía algunos ingenuos que le creerán y otros que piensan que la salida para el desarrollo es el estatismo, el financiamiento con "la maquinita", los subsidios, el cierre de los mercados y que "la ley de la oferta y demanda" se puede modificar por "decreto supremo". No hay que ser muy avispado para predecir los resultados de un programa económico de un gobierno comunista. Para los que tenemos memoria, recordemos lo que fue el Chile de Allende (1970-1973) y el presente de Venezuela y Cuba, sumidos...