Hoy luego de hacer unos trámites en Jesús María, pase por mi antiguo barrio y en la esquina de Pumacahua y 6 de Agosto entré a una tienda para saciar mi sed con una Fanta, la tradicional naranja.
En esa esquina hace años funcionó una farmacia y hoy funciona dicha tienda con formato de market cuyo nombre es bien sugerente, "El Buen Vecino"., cuyo dueño y empleados hacen honor a ese nombre atendiendo con amabilidad y eficiencia.
Viendo la variedad de productos que ofrecen, no dudo que sea una empresa exitosa, con buenos precios, ofreciendo productos que normalmente uno no encuentra en una tienda promedio (embutidos de marca Europa, salsas, productos congelados y otros más).
Hoy la profesionalización en una tienda asegura su éxito. Ya no hay cabida a negocios administrados a "ojo de buen cubero" sino con criterios de eficiencia en temas financieros (como políticas de endeudamiento y manejo de efectivo, por citar dos), logísticos (administración de inventarios) y de marketing (orientados a la satisfacción del cliente).
Hoy las herramientas tecnológicas permite una adecuada administración. Hoy el WhatsApp permite recibir pedidos de los clientes o realizar compras sin mayor problema; así mismo la digitalización de los inventarios vía "código de barras" permite saber qué y cuándo comprar; entre otros.
En "El Buen Vecino" consultan rápidamente mediante su Sistema Integrado cual es el precio de tal o cual producto e inmediatamente al efectivizar la compra se genera el comprobante respectivo (sea boleta de venta o factura).
Realmente un placer comprar en un lugar como éste, con instalaciones limpias, bien acondicionadas y con los productos al alcance de los clientes, algunos se pueden alcanzar en la modalidad de autoservicio y otros a través de los dependientes.
En la pandemia y tras ella el modelo de negocios en el sector cambió completamente. Hoy el cliente cambió su forma de comprar y su patrón de consumo. Aquellas tiendas que se adecuaron a los cambios lograron ser exitosas. Las otras, desgraciadamente desaparecieron.
Felicitaciones al propietario de El Buen Vecino y a sus trabajadores. Sin duda alguna, un lugar altamente recomendado.