LA CASA DEL JABONERO
Nadie está libre de tener un mal día y producto de ello tener la desgracia que pisar un establecimiento penitenciario, con el agravante que las cárceles están súper pobladas al punto que ello da pie a que los controles sean desbordados y quiénes aprovechen de ello sean los más peligrosos reos. A nadie escapa que las cárceles no son lugares de resocialización y muchos que ingresan por delitos menores terminan convirtiéndose en avezados delincuentes. Tampoco deja de ser de público conocimiento que mafias controlan una serie de negocios dentro de los penales, dominados por "taitas", cabecillas de peligrosas bandas; con la cómplice participación de quienes deberían imponer el orden y la ley. ¿Qué hará al respecto el Ministerio de Justicia, sector al que pertenece el Instituto Penitenciario encargado de los penales? Con profunda indignación nos enteramos que el secuestro del empresario minero y la muerte de 4 acompañantes en Trujillo fue planificado en el penal El Milagro de Tr...