LOS EXTREMOS SE UNEN
Bien dicen algunos que muchas veces los extremos se unen. Esta vez pareciera que vuelven a encontrarse. Uno en la voz de Rafael López Aliaga y en el otro, en la de Roberto Sánchez. El primero sostiene que "un fraude en las llamadas mesas 900" le quitó la posibilidad de ir al balotaje y el otro que "el fraude se produjo en las mesas instaladas en el extranjero y en Lima". López Aliaga pasó de un inicial negacionismo al afirmar que las mesas 900 eran "fantasmas" hasta aceptar su existencia pero "trucha". Sánchez por su parte afirma en base a supuestos casos aislados que todo el proceso en el exterior fue nulo, porque él lo dice. Es cierto que en la Primera Vuelta hubo irregularidades, agrandadas al extremo por López Aliaga y sus seguidores, que habrían dado la ventaja mínima con la que Sánchez disputó la Segunda Vuelta pero en ésta no hubo mayores incidentes que el intento de malograr el material electoral por parte de los seguidores del comunist...