ESPEJO EN EL QUE HAY QUE MIRARNOS
Días atrás en la hermana República del Paraguay un escándalo financiero explotaba poniendo en riesgo los ahorros de la mitad de paraguayos. El banco digital UENO fue cerrado tras una serie de problemas de índole financiero y que finalmente terminó de arrastrar al hasta ayer Presidente de ese país Santiago Peña, que fue accionista de ese banco a través de un grupo financiero, participación de la que se desprendió en el 2025. Lo de Peña no solo alcanzaría a un evidente conflicto de intereses, sino que favoreció a UENO con decisiones regulatorias y depósitos de fondos públicos (previsionales, sanitarios y depósitos de empresas estatales); así como el nombramiento del Presidente del Banco Central del Paraguay a un funcionario de UENO. Ayer Peña realizó una maniobra que parecía un gesto ético al renunciar a la Presidencia pero evidentemente fue una burda maniobra para tener protección constitucional, algo que la Cámara de Diputados rechazó y aprobó el inicio de un juicio político en s...