NI EN MACONDO
Cuando creíamos que ya habíamos visto todo, durante horas fuimos testigos de una opereta de ínfima calidad que parecía que iba a terminar al promediar las ocho de la noche. El Perú se acostó el día lunes creyendo que Hernando de Soto sería el Primer Ministro del gobierno sucesor de castillismo. Los mercados respiraban tranquilos y algunos se ofrecían para acompañarlo "desinteresadamente" en aquella "cruzada democrática". Con un pronunciamiento de Palacio de Gobierno de por medio, De Soto dijo que "a las 6 de la tarde juraría acompañado de sus ministros". Entre tanto, esperaba que lo recogieran para llevarlo a Palacio de Gobierno, quizás imaginando un recorrido triunfal, entre pica pica, agua de colonia y pétalos de rosas, al estilo de los Carnavales de antaño. Sin embargo el comunista Balcazar ya tenía "si equipo" listo encabezado por una ex ministra de Economía que en una jugada de Ajedrez de principiante había cambiado de sillón convirtiéndose ...