FUE UN 29 DE JULIO DIFERENTE
Ayer nos levantamos temprano para ir como siempre a rendir homenaje a los soldados y policías que cada año participan en la Gran Parada Militar. Costumbre que, repetimos, no es de ahora sino desde que vivía a la altura de la cuadra 13 de la Avenida Brasil, en el distrito de Pueblo Libre, siendo un niño. Cómo todo en la vida, hay sorpresas que nos depara ésta. La primera fue encontrarme con mi gran amiga de hace muchos años y también vecina en mi juventud, Milagros Moreno, su esposo y una pareja de amigos. Recordamos la época de la universidad, compartimos aquellos años en los que ella iba orgullosa los sábados a rendir prácticas con el uniforme de la Fuerza Aérea. Ella fue parte de una generación que sirvió a la Patria como Paracaidista, con 135 saltos. Minutos antes de encontrarme con ella, pasó por el cruce de Javier Prado y la Brasil la Presidente Fujimori y desde ahí se trasladó al Estrado Oficial. Desde unos metros de distancia, grité como muchos: SI SE PUDO!, 25 años despué...