VERDADES A MEDIAS, PEOR QUE LAS MENTIRAS
l Algo que es más claro que el agua es sostener que decir verdades a medias es a veces peor que mentir directamente. Con verdades a medias construyes narrativas que finalmente terminan siendo mentiras con las que engaña a sabiendas a una población que muchas veces ignoran de qué se está hablando. Hay gente mitómana que termina creyendo sus propias mentiras, siendo esto lo más patético. Indujo al engaño a otros y él termina siendo la víctima de sus mentiras. Lo peor que puede suceder es no saber de lo que hablamos y a partir de ello, basados en esa ignorancia creer a quienes se aprovechan de ella. Son dos casos en los que ponemos atención, uno sobre el ausentismo en Lima Metropolitana y otro sobre las llamadas mesas 900000. En el primer caso, algunos sostienen que en Lima Metropolitana no votaron un millón de electores porque, entre otras consideraciones, no regresaron a votar luego de encontrar su mesa cerrada. En Lima Metropolitana no han votado aproximadamente 1.5 millones de persona...