Otra vez un Presidente Encargado vuelve a estar al borde de la cornisa. Ya no solo son asuntos de Estado como las reuniones que tuvo con empresarios chinos, las que han sido justificados de manera tonta e insultante al buen criterio de la ciudadanía
Ahora son nombramientos a jóvenes sin mayor justificación y apelando a un Fondo con el que se contrata a profesionales de altísimas cualidades, estudios y experiencia. Ninguna de las jóvenes señaladas en las denuncias los tiene y encima se ha denunciado que son visitantes del Presidente Jerí en el mismísimo Palacio de Gobierno y en horas cuestionables.
¿Qué hace que una persona que ostenta un altísimo cargo cometa no solo errores de forma sino altamente cuestionables en el plano moral y político y hasta posiblemente en el ámbito penal?
Es posible que sea la creencia de una impunidad que cierta prensa busca combatir pero que en el fondo resulta doblemente sospechosa. Ayer un diario local público en su primera página publicó sobre un escandalete donde habría estado implicado el Presidente en noviembre del 2024 y a reglón seguido pública que en esa casa (alquilada) habria caído una banda de delincuentes.
Faltando 2 meses para que se lleven a cabo las Elecciones Generales en su primera vuelta y estás denuncias resultan una bomba de tiempo que ponen en peligro la estabilidad del Perú habida cuenta que además que faltan aún 5 meses y medio para el cambio de mando.
Al respecto hay sectores que principistamente exigen la salida de Jerí, aunque valga decirlo en el caso de las visitas a los empresarios chinos no hay pruebas contundes de la existencia de un ilícito y en el caso de las contrataciones de las jóvenes sí podría haber tal pero que finalmente pareciera ser un "pecadillo", que no ameritaría la vacancia del Presidente pero sí enturbia más su futuro posterior al 28 de julio.
La salida de Jerí requiere que sea debatida y votada en un Pleno Extraordinario pues nos encontramos en un receso parlamentario; por lo que se necesitan 78 firmas para convocar a este Pleno y hasta la fecha no hay ese número de firmas. Al respecto ya algunos analistas señalan que las bancadas de los partidos que aún sostienen a Jerí pagarán las consecuencias en las urnas; aunque a contrapie tanto APP y Fuerza Popular apelan a apoyar no tanto a Jerí sino la estabilidad política.
Ante una posible salida de Jerí no hay aparentemente una salida razonable. Desde la elección de PPK en el 2016, el sucesor del actual Encargado sería el octavo inquilino de Palacio de Gobierno, sin mayor margen de maniobra y con una agenda que tendría un solo punto, vale decir llevar a cabo las Elecciones y entregar el mando el 28 de julio. Los ministros de un probable gabinete serían meros secretarios sin mayor trascendencia. Todo ello, sin duda alguna, sería un desastre.
Finalmente, ¿qué conviene al Perú? ¿Volver a la incertidumbre de no saber cuál siquiera la alternativa o dar por terminado el paso de Jerí por Palacio de Gobierno y con ello castigar una serie de desaguisados?
Lo cierto que antes o después del 28 de julio, Jerí tendrá que asumir una serie de investigaciones en incluso ser "un inquilino más del Fundo Barbadillo", junto con los expresidentes Toledo, Humala y Castillo.
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