A LA MECEDORA DILE NO
Algo tendrá que cambiar en la forma cómo buscamos conquistar el corazón de una mujer, por lo menos aquí en el Perú, ahora que hay una serie de miradas diferentes en relación al “acoso” y otros temas. Digo esto porque en el Perú “un no” no necesariamente es “no” en el mediano plazo. Podría ser “sí” incluso pasado un tiempo. Esto también sucede en el cortejo amoroso. A veces “caemos y rebotamos” pero la cortejada acepta seguir saliendo con uno, al cine, a comer o a tomar una copa, en la idea de ganar tiempo para tomar una decisión al respecto. ¿Debería ser tomado como acoso nuestra persistencia, sabiendo que así son los “protocolos de enamoramiento” en el Perú? Por cierto que no, pero lamentablemente eso es parte de una forma poco sana de la convivencia diaria. No sabemos decir “no” y menos “sí” de manera firme pero segura. Nadie tendría por qué sentirse molesto ni ofendido si habiendo pedido un favor, un apoyo o una colaboración recibe por respuesta un lacónico “paso”, tal ...