A LA DERIVA?
El pasado fin de semana, el hasta hace poco más importante partido político del Perú tuvo un encuentro de sus legisladores donde participaron un poco más del 40% de ellos para evaluar lo hecho hasta hoy y plantear nuevos rumbos. No está mal que se quiera enmendar rumbos. Es necesario no solo para Fuerza Popular sino para la propia democracia y la gobernabilidad. Sin embargo la lectura de la realidad hecha no parece ser la correcta y menos está claro qué rumbo se tomará en estas borrascosas aguas en las que navega el gobierno del Presidente Vizcarra. La disyuntiva no es si legislar o fiscalizar y menos aún en medio de una necesaria agenda anticorrupción, de necesidades de millones de pobres insatisfechas o de cara al Bicentenario, Tampoco vemos en Fuerza Popular un partido con instancias intermedias que digan algo en esta coyuntura y menos dirigentes activos que no solo estén ocupando una curul, cómo si la política se redujera a la tarea parlamentaria. Si fuera así, Víctor Raú...