¿MÁS O MENOS ESTADO?
Cada cinco años los resultados electorales traen consigo un debate que finalmente es ambivalente. Hay quienes reclaman mayor presencia del Estado y otros, por lo contrario, reclaman por la exagerada presencia de éste?
El tema finalmente resulta es ¿para qué debemos achicar o crecer al Estado? y otra pregunta es ¿qué se entiende por "Estado"? ¿Acaso no son parte del Estado los gobiernos Regionales fallidos o los Municipios Provinciales y Distritales e incluso de Centros Poblados, hoy visibilizados en plena campaña electoral y que eran desconocidos por muchos, incluso candidatos presidenciales?
Es cierto que las brechas de servicios básicos como agua y desagüe aún siguen existiendo en desmedro de cientos de miles de peruanos en zonas alejadas. pero igual todos los años son miles los damnificados por los fenómenos naturales que el Estado cercano (municipios) es incapaz de prevenir. Pequeñas obras de prevención no son realizadas y finalmente el Gobierno Nacional se convierte en "responsable" de la incapacidad de autoridades locales.
El Estado está presente pero es incapaz y corrupto. ¿O acaso olvidan los peruanos, de las diferentes regiones, de sus gobernadores regionales que eligieron y terminaron en la cárcel por corrupción? ¿Qué responsabilidad tienen los electores?
¿Sabrán millones de peruanos que los servicios de educación y salud, deficitarios y malos, son también responsabilidad de autoridades cercanas, que tienen la frescura de hablar de "un Estado lejano" a las necesidades de millones?
¿No será acaso que hay que repensar cómo estructurar un nuevo Estado, que termina siendo gigante con pies de barro y uñas largas?
Pero así como hay responsabilidades a nivel intermedio y en la base, el Estado también es fallido y esto se expresa en un Sistema de Justicia que no imparte ésta, una Policía que por "n" razones no logra brindar Seguridad y un Poder Legislativo que no legisla sobre lo vital e importante, mientras lo hace sobre tema intrascedentales. En estos casos el Estado no está presente y los ciudadanos tienen la razón cuando reclaman esta ausencia.
Hay también otros momentos, los de la vida diaria, los simples, en los que el Estado entorpece la iniciativa privada, obliga a procedimientos engorrosos ("la famosa tramitología"), sanciona por incumplimiento de normas estúpidas o es parte de organizaciones dedicadas a "exprimir al ciudadano y favorecer el desorden y caos, cómo hemos constatado en el eterno fallido distrito de La Victoria, donde el caos es "necesario" para que el accionar delictivo se facilite.
Ejemplos hay muchos y el Estado no cautela el bien común, desde intereses usureros, cobros indebidos en los servicios o reclamos justos no atendidos. Hay un sinnúmero de organismos reguladores que están "pintados en la pared". Felizmente que ese "Status Quo", al menos está en la mira de la candidata Fujimori y así debe ser, como bien dijo ayer el candidato a la Vicepresidencia Micky Torres en la entrevista publicada en el diario Peru21.
Queremos cambios para construir un Perú mejor; no para destruir a nuestro país. Qué alguna vez por todas las minería legal no tenga que afrontar una serie de impedimentos, pero la ilegal tenga"patente de corso" para destruir el medio ambiente en la sierra liberteña, piurana y del Sur Andino y que el llamado VRAEM deje de ser un territorio liberado donde el narcotráfico siga produciendo "muerte".
El Perú necesita un Estado eficiente y honesto, al servicio de los ciudadanos. No es necesario un gigante, pero sí lo suficientemente ágil para responder a las necesidades insatisfechas de millones de peruanos
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