UNA VEZ COLORADO QUE CIENTO AMARILLO
Hay quienes desdeñan la Historia y se suman a la canción de Lavoe que dice que "tu amor es como un periódico de ayer". Craso error de quienes no valoran la memoria escrita. Muchas veces la Historia se repite más de una vez, algunas veces como "una gran tragedia" y otras como "una miserable farsa" (Marx, quién adaptó lo dicho por Hegel, que la Historia primero ocurre como una contingencia y otra ya como necesidad).
Esta claro que cada momento tiene sus circunstancias y sus propios actores, pero no recordar nos puede conducir a graves consecuencias.
En 1990 fue elegido un poco conocido ingeniero, Alberto Fujimori, quién terminó salvando al Perú, en medio de un caos generalizado que puso en cuestión su viabilidad como país.
Fujimori llega a la Presidencia vía un partido desconocido y con poca experiencia en temas de política partidaria y de gobierno. Tras derrotar a Mario Vargas Llosa en la Segunda Vuelta (junio 1990), se dió cuenta que el Programa Heterodoxo de los Samurais (así denominaron a su equipo económico original) no servía y con mucho pragmatismo preparó un Plan Económico Alternativo, similar a lo que propuso su adversario político y diametralmente opuesto al suyo, que lo llevó a la Presidencia ("No shock ").
Fujimori asume la Presidencia teniendo el aparente control de las dos cámaras (Diputados y Senadores) pero solo formalmente. Pronto sus "aliados" se unieron y aprovechando la poca lealtad de varios que llegaron como parte de su partido Cambio 90, le hicieron "la vida a cuadritos". Un par de detalles, no le aprobaron el proyecto de Presupuesto para 1991 y muchas de las iniciativas legislativas terminaron en "sacó roto". 1991 no fue diferente, Fujimori estaba atado de manos y se preparaba su vacancia, previo recorte de atribuciones presidenciales (proyecto del ILD de Hernando De Soto).
Su primer gabinete fue presidido por un acciopopulista , Juan Carlos Hurtado, quién fue el que anunció el llamado Fujishock el 8 de agosto ("Que Dios nos ayude"). El gabinete estaba compuesto por el mencionado Hurtado y 13 ministros; cuatro de ellos "tiraron la toalla" antes que el Presidente del Consejo de Ministros.
Fujimori dió 3 cupos a la izquierda (Amat y León en Agricultura, Hélder en Educación y Sánchez Albavera en Energía y Minas) y uno a un académico calculador que buscaba un trampolín, Pennano Allison, quién se aupó "al carro".
De este gabinete surgen tres figuras claves que luego serían soporte del primer gobierno de Fujimori (Yoshiyama, Torres y Torres Lara y Antonioli).
El gabinete presidido por Hurtado Miller duró 6 meses y 18 días, siendo reemplazado como primer Ministro el 15 de febrero de 1991 por Carlos Torres y Torres Lara (padre de Miguel Torres, actual Presidente del Senado) y en el MEF por Carlos Boloña, en la misma fecha.
Alberto Fu 2jimori tuvo un camino de piedras y espinas para reordenar la economía y combatir la subversión; incluso al punto que ello explica las acciones llevadas a cabo hasta el 5 de abril de 1992. Entre esta fecha y el inicio del mandato (28 de julio de 1990) Fujimori fue "aprendiendo" a gobernar y a tomar decisiones para enfrentar a una oposición cada vez más virulenta y obstruccionista.
Hoy, Keiko Fujimori (hija de Alberto Fujimori) llegó al gobierno tras tres intentos, apoyada por Fuerza Popular, el partido político más fuerte, con el control de la Cámara de Senadores (por diferencia de 1 voto) y sin mayoría en la Cámara de Diputados, la que amenaza con no otorgarle Facultades Legislativas por 120 días, necesarísimas para poder afrontar inicialmente la inseguridad, las consecuencias del Fenómeno del Niño y relanzar la economía. Incluso la opositora Cámara de Diputados podría "dedicarse" a interpelar y censurar ministros, haciendo imposible llevar a cabo las Políticas Públicas necesarias para gobernar.
La Presidente Keiko Fujimori ha convocado a un gabinete variopinto (haciendo caso a quienes pedían "una ancha base") en el que hay antiguos y cerrados opositores como los ministros Beingolea (Cultura), Belaúnde (Defensa), Sheput (Trabajo) e incluso Espá (Relaciones Exteriores). Esperemos resultados y no traiciones y agendas propias como lo fue en el gabinete julio 1990- febrero 1991.
Lo cierto que Keiko Fujimori está ganando "la calle" como lo hizo Alberto Fujimori; mientras que esperemos que el Congreso no repita "la historia" de hace 36 años. Ojalá que la izquierda, sus aliados y algunos más de "derecha" piensen con "la cabeza" y que Keiko Fujimori entienda que si los adversarios no la respetan, la tiene que temer. El escenario no pinta para "sonrisas ni reconciliaciones" sino es momento de "mostrar los dientes".
Al pueblo , obras y resultados; a quienes intenten frenar al gobierno, un buen "estate quieto" no estaría de más". Cómo diría mi difunta madre; "más vale una vez colorado que ciento amarillo".
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