¿PERDON Y OLVIDO?
Han pasado 26 años y los que en estos últimos años hicieron de la justicia un instrumento de persecución, de odio y sustento para crear narrativas que aún persisten, ven que están ante el momento de dar cuenta de todo el daño que hicieron.
Nadie dice que en los 90's no hubo excesos y no se cometieron delitos. Los que lo hicieron pagaron con su libertad pero muchos inocentes fueron metidos en "la misma bolsa" injustamente y purgaron prisión "gracias" a fiscales y jueces que fueron instrumentos no de justicia sino de venganza.
Casos hay muchos, algunos murieron sin ver que la justicia los reivindique; otros adquiero enfermedades producto del estrés y la ansiedad por enfrentar acusaciones falsas y ver que la justicia no era tal.
Cientos de policías y militares fueron acusados, perseguidos y encarcelados por solo el hecho de haber derrotado al terrorismo. Casos emblemáticos son la persecución a los marinos que debelaron el motín de El Frontón, los miembros del comando que liberaron a los rehenes de los terroristas del MRTA en la Operación Chavín de Huántar, los casos llamados Cantuta y Barrios Altos que hasta ahora no han sido esclarecidos y militares como el General Juan Rivero Lazo que estuvo más de 20 años injustamente encarcelado.
Hoy soplan nuevos vientos. No exigimos venganza; pedimos Justicia y quiénes deban ser excarcelados por motivos humanitarios, sus casos deban ser contemplados y resueltos. Ayer en el sintonizado programa de Milagros Leiva de Panamericana Televisión, Laura Bozzo, una víctima de estos años y específicamente del hoy encarcelado por corrupción Alejandro Toledo, pedía su perdón junto con un amigo de Toledo, el político Juan Sheput, a los que también se sumó la política Lourdes Flores Nano. Días atrás la esposa de Toledo, la prófuga Eliane Karp abogaba por él.
Es hora de la humanidad pero así como algunos pedían en su momento que era necesario un reconocimiento de la culpa y pedir perdón por el daño caisado; esos mismos implacables catones hoy lo hagan con el ex presidente preso que nunca asumió sus delitos.
El caso de Toledo no es el único y comparable en su culpa ya redimida con el tiempo en prisión , el General Hermosa Ríos debe ser indultado por motivos humanitarios. Él sigue siendo un preso "símbolo de la venganza de los derrotados en los 90's". Es hora de acabar con "los antis" abonados con odio; de que la historia se vuelva a escribir como ocurrió realmente y no como una "comisión" lo hizo con "un informe" tendencioso y muchas veces falso.
Para algunos, justicia era encarcelar a quienes derrotaron al terrorismo y por otra parte "su justicia" era juzgar y condenar sin pruebas y también liberar a feroces asesinos como Peter Cárdenas, Lori Berenson, los chilenos Astorga, Castillo y otros, Rincón Rincón, Huatay y cientos que salieron en libertad sin cumplir sus penas o peor aún, cumpliendo penas benignas.
Es hora de mirar el futuro, de cerrar una etapa de odio y mentiras pero sin olvidar y menos sin que los que deban de pagar algo, lo hagan. Qué a nadie le tiemble la mano. Ya algunos están victimizándose y se están presentando como "perseguidos".
Los casos deben evaluarse uno por uno por un Sistema de Justicia de verdad. Asumir una culpa implica una serie de situaciones indeseables pero no por ello deben ser merecedores del perdón. Un golpista corrupto como Castillo, un genocida como Vizcarra y asesinos terroristas deberán seguir cumpliendo sus penas en una cárcel. Otros como Toledo deberá ser excarcelados y terminar de cumplir su pena en su casa y en el caso de Ollanta Humala deberá ser revisado así como los actuados contra PPK, hoy en libertad.
Caso especial es el de la ex alcaldesa Susana Villarán que reconoció públicamente haber sido corrupta y nunca piso una cárcel. La justicia debe alcanzarle también, junto a sus cómplices.
Justicía sí; venganza, no! Iniciemos una nueva era, de verdad, de fin de odios sin más base que la miseria de algunos.
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