LEALTAD
Cuando nos fuimos del Hemiciclo, aquel mediodía de julio del 2021, quedaban los que esperaba que estuvieran, los leales. Otros, quizás los que nunca debieron haber estado, zafaban cuerpo. Judas quedó corto
Han pasado 25 años y vuelvo a ver a muchos que aguantaron a pie firme los insultos y el odio de quienes nos creían derrotados por cierta narrativa que nos golpeó.
Nadie debe vivir recordando los agravios y las traiciones, pero tampoco debemos olvidarlos; hacerlo nos condena a repetir infaustos momentos y "al gato solo lo capan dos veces".
Escuchemos a los que nos señalan nuestros errores, con el ánimo de que mejoremos; a aquellos que buscan destruirnos y menos hagamos caso a quienes quieren "marcarnos la cancha". Bien lo dijo ayer Román Cendoya en una entrevista publicada en el diario Correo; Keiko no tiene que pagar a ningún caviar "un peaje".
El compromiso y la obligación de la Presidente Fujimori es con los intereses del Perú y en especial con los que aún aguardan un futuro mejor. Ceder a "los cantos de sirena" o a las imposiciones de "los de siempre" sería un grave error.
Basta de creer que el gabinete debe ser un pastel que debe ser cortado en mil pedazos". Urge una mirada con un solo norte, con matices y variantes pero no "un arroz con mango", ni menos "una repartija" esperada por quienes han gobernado los últimos 25 años (la caviarada presupuestívora).
A Keiko Fujimori deben acompañarle los mejores, los más capaces pero honestos y quiénes deben estar en primera fila deben ser ante todo leales y comprometidos. Aquellos que pusieron el pecho en estos años de ataques indiscriminados y si a algunos debo citar, no tengo ningún temor a mencionarlos: Luz Salgado, Martha Chávez, Martha Moyano, Carmen Lozada, Jaime Sobero , Alejandro Aguinaga, Cecilia Chacón, Luisa Cuculiza. Ellos deben ser la primera línea de contención política junto con Miguel Torres, Luis Galarreta y tantos otros que se fueron sumando a lo largo de estos años.
El 2021 Keiko Fujimori perdió y este 2026 ganó. Así lo dice el JNE y así sea por 50 mil, la Democracia exige aceptarlo, aún cuando en el 2021 pasó lo que pasó.
Es hora de celebrar y de inmediato apoyar para que el gobierno que empieza el 28 de julio sea un éxito y que la periodista Mónica Delta deje de elucubrar sobre "un fracaso" o analistas pretendan imponer condiciones.
Agradezco a Dios por darme vida para haber visto, no ahora sino desde antes, el triunfo de Keiko Fujimori, recordando a algunos que le pidieron que "cediera el paso" a otro, a otros que predijeron derrotas y a algunos que repetían la estupidez de que "ella no le ganaba ni a un panetón".
Los Tiempos de Dios son perfectos y como dijo Ismael Cala, este 2026 era el momento para que el Altísimo le diera la oportunidad a Keiko. para reconstruir el Perú, cómo lo hizo en 1990 El Chino. De esto no tengo duda duda.
Hoy vuelvo a escuchar a Europe dando inicio a The Final Countdown, cómo lo hice el 6 de junio del 2021 y la victoria no llegó. Lo escuché el 7 de junio de este año y lo escucho hoy y está vez LE TOCÓ A LA CHINA.
Dios bendiga a Keiko; le dé salud, inteligencia, templanza y firmeza. La tarea será ardua y solo queda repetir ella frase que dice, "si Dios está con nosotros, no habrá nadie a quien temer ni tarea que no pueda ser cumplida".
Qué Dios bendiga al Perú!
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