VOLVAMOS A TRABAJAR
Siempre comparto opiniones con mi amigo y gran analista Juan Carlos Eguren, que en su momento fue Vicepresidente del Congreso, representando al Partido Popular Cristiano PPC.
Esta vez no dejo de coincidir respecto a la tipificación de los actuales movimientos que dicen llamarse "partidos políticos" y muchos de ellos no pasan de ser "clubes de amigos", "franquicias" o simple cascarones en donde se adhieren en época electoral diversos personajes de todo pelaje y lamentablemente, debo decirlo, de toda "calaña".
Habrá ya tiempo para analizar cómo de pronto "partidos" que ya prácticamente no existen han obtenido municipios y gobiernos regionales como es el caso de Podemos, Somos Perú, Alianza para el Progreso, Acción Popular y Primero Perú así como partidos que hace 4 meses obtuvieron curules en las Cámaras de Diputados y Senadores y que hoy se ven reducidos a su mínima expresión.
El caso más saltante es el de Fuerza Popular, que de ser el partido de gobierno ha pasado a ser un partido, en cuyo local parece colgar un letrero que indica "cerrado hasta nuevo aviso".
Está claro que las elecciones del pasado domingo 4 no han sido ni para revocar mandatos ni menos prebiscitarias y que una estrategia abstencionista ha dado como resultado tan solo 3 municipalidades provinciales de un total de 196 a nivel nacional y la posibilidad de disputar la segunda vuelta para el Gobierno Regional de Lambayeque. No es posible que en Lima se hayan participado solo en 17 distritos (con exiguos resultados) y se hayan perdido por WO en 25.
Fuerza Popular solo ha postulado en 9 regiones para tentar el Gobierno Regional y tan solo en 10 capitales de región. Un despropósito que alguien tendrá que asumir; máxime si ello termina conduciendo a perder la inscripción en la ROP si así el JNE lo determinara.
Es hora que lo que alguien llamó "la sensualidad del poder" no termine destruyendo el trabajo de 15 años, herencia de dos décadas previas. Que muchos que dicen ser militantes o simpatizantes entiendan que un partido no solo implica un empleo en el Estado sino sobre todo trabajo y sacrificio en las bases que parecen haberse licuado en estas elecciones regionales y municipales. Es hora de aprender las lecciones que nos dejó Víctor Raúl Haya de la Torre, quién nunca ocupó un puesto en el Estado sino más de 55 años después cuando le cupó el honor de presidir la Asamblea Constituyente en 1978.
Es hora que quienes aportaron años defendiendo la causa del Fujimorismo sean escuchados y por fin sepamos hacia dónde va Fuerza Popular (qué propuesta ideológica tiene) y que las bases construidas con tanto sacrificio no se diluya por el inmovilismo o "gracias" a gente que se "ha subido al carro", prestos a cosechar lo sembrado a lo largo de años de sacrificios.
Es inconcebible que revisemos los resultados y no figuremos en el bastión Tarma-Chanchamayo-Satipo-Oxapampa; en la costa norte de Áncash, el que se pensó que era el nuevo "Sólido Norte", las regiones de Loreto, Ucayali, San Martín así como Lima Provincias e Ica. Todo borrado de un plumazo; sin votos y sin militantes.
Fuerza Popular no tiene ni Presidente ni Secretario General, ambos ocupando el puesto de Presidente y de Primer Ministro respectivamente y pocos conocen quienes componen el Comité Ejecutivo Nacional y si los senadores y diputados electos por Fuerza Popular hacen un efectivo trabajo político representando al partido.
Esperemos que pronto Fuerza Popular se reactive y deje de ser un organismo en hibernación y más bien sea una organización llena de vida. Ya pasó la época electoral y Fuerza Popular debe ser soporte democrático en las calles y en el debate que se produzca en cualquier ámbito y eso solo podrá ser posible cuando exista un partido movilizado y con presencia.
Un buen comentario e interesante análisis que lo que está ocurriendo en los partidos políticos actualmente.
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