¿LA OTRA MEJILLA?
En el Antiguo Testamento primó la llamada "Ley del Talión" (el ojo por ojo, diente por diente) y en el Nuevo Testamento, Jesús nos trajo un mensaje de perdón al prójimo. Cabe entonces si ese perdón implica olvido; creo que no.
A lo largo de nuestras vidas hemos fallado y nos han fallado. Por nuestros actos cada quien sabrá cómo responder pero por los de otros nadie puede decir qué motivación tuvieron. Creer que el olvido es el mejor camino es un error.
Una y otra vez volveremos a sufrir las consecuencias de ese craso error. Por ejemplo, un país como el Perú no puede olvidar lo que sufrió con el terrorismo, al que hoy algunos advenedizos llaman "conflicto armado interno", por obvias razones.
Si bien el perdón viene desde lo Divino, crímenes como los cometidos por las organizaciones terroristas y hoy los criminales que hacen uso de métodos terroristas no pueden recibir el perdón y tampoco, por cierto, el olvido de sus actos.
Sin embargo es bueno también que no olvidemos, las injurias y ataques feroces que recibimos desde diversos flancos; desde la ultra izquierda hasta el caviaraje y sus aliados; máxime si éstos nunca merecieron sinceras disculpas de quienes los cometieron.
Caer en la ingenuidad y mal cálculo político solo hará que cuando lleguen los momentos difíciles, aquellos en quienes confiamos erróneamente serán los primeros en "bajarse del coche" y nos volverán a atacar. No serán los primeros ni los últimos en hacerlo. ¿O acaso olvidamos lo que sucedió hace 26 años?
Muchas veces hay gestos que no entendemos; quizás existan razones que no conocemos por lo que será necesario que desde Palacio de Gobierno deban surgir explicaciones que permitan hacer digeribles presencias como las de Álvaro Vargas Llosa, Juan Sheput, Rafael Belaúnde Llosa y otros acérrimos críticos y hoy "representantes" de quienes defendimos al FUJIMORISMO por varios lustros y hoy su sola presencia es una ofensa a quienes incluso sufrieron injusta prisión.
Hay quienes hablan de "Síndrome de Estocolmo" como una respuesta desde los psicológico para entender acercamientos con quiénes nos hicieron tanto daño o en lo personal, la humana actitud de relativizar situaciones pasadas y mirar cándidamente a personas que nos causaron daño.
Lo cierto es que hay situaciones que solo nos afectan en lo personal; pero que ello trascienda en lo público, en lo político es peligroso. Pretender olvidar y darle la mano a quienes "ya nos mordieron" es un grave error que ojalá no traiga mayores consecuencias a un gobierno que tiene tan solo seis semanas.
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