36 AÑOS DESPUÉS
Hace 36 años el Perú se aprestaba a ir a unas elecciones en medio de un panorama que avizoraba un final trágico para el Perú.
Muchos creyentes esperábamos un milagro y éste se dió. Muchos lo recordamos y bastantes ni lo vivieron.
El clima de violencia desatado por dos organizaciones terroristas y el desastre socioeconómico que vivíamos avanzaba hacia una pendiente peligrosa. Dos candidatos se presentaban como las posibilidades que finalmente se decantaron; una de ellas Mario Vargas Llosa y otra, un poco conocido nikkeis Alberto Fujimori, quién finalmente logró recibir el voto ciudadano necesario para ganar en una segunda vuelta, que meses antes era impensable.
Los causantes del desastre de los últimos años lograron obtener una cantidad de Senadores y Diputados y en contubernio con los representantes del movimiento Libertad, PPC y Acción Popular y junto con los comunistas y apristas hicieron la vida imposible al nuevo gobierno, que finalmente tomó una decisión inevitable la noche del 5 de abril de 1992.
Hoy vivimos amenazados por una ola de violencia delincuencial sin que ningún gobierno haya hecho nada para frenarla desde sus inicios, tal como sucedió con el terrorismo. Quizás alguno por incapacidad y otros para "incendiar la pradera". Hoy la casi totalidad dice tener "las solución y la capacidad para ejecutar las medidas que proponen" para volver a ser un país seguro. Lo cierto es que solo el fujimorismo logró resultados concretos frente a las crisis heredada de los gobiernos de los años 80's. Hoy sus herederos, Fuerza Popular con Keiko Fujimori se presentan a estas elecciones, no como una posibilidad sino como la única que no ofrece sino que ya demostró haber solucionado graves problemas.
Sin embargo, algunos se presentan en otros partidos arrogándose una representación ("soy Albertista"). A ellos les decimos, para que voy a seguir a la imitación; mejor voto por lo original.
Estamos a 16 días del 12 de abril y el odio y mentiras que se repiten hace 25 años siguen y un empresario candidato, que hizo su fortuna gracias a la estabilidad que propició el gobierno de Alberto Fujimori hoy lo olvida y niega. Nada de lo que él hizo para provecho personal pudo haber ocurrido sin las bases que se sentaron en los años 90's, incluyendo por ejemplo las concesiones en el sector turismo y transporte.
Olvidar o mentir es lo mismo finalmente y dice bastante de quienes con soberbia se presentan como "los salvadores", sabiendo que el verdadero salvador del Perú fue Alberto Fujimori y el Fujimorismo, hoy representado por Fuerza Popular.
Estamos en momentos donde "todo vale", incluso "controlar el voto en las mesas" , cómo sin escrúpulo alguno dijo el candidato López Aliaga en Tumbes. Eso es delito y la ley electoral y penal lo debe castigar. Mirar a otro lado o convalidar esto es inadmisible, en momentos que queremos un Perú mejor.
¿Qué dirá el JNE, los analistas y los peruanos de bien?
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