Tras 3 años y medio de publicar mis artículos en el portal de opinión La Abeja; hace 7 años pensé que era momento de hacerlo por mi cuenta, a mi ritmo y tocando temas que no eran de interés en aquel portal por su perfil y tipo de lectores. No dejé de seguir colaborando en La Abeja donde siempre tuve libertad de dar mis puntos de vista.
Es así que estamos a 3 semanas de cumplir 7 años de publicar diariamente un artículo sobre diversas temáticas y en los domingos compartiendo el Evangelio.
Muchos han destacado mi perseverancia que hizo que escribir fuera una sana costumbre, aunque debo decir que algunas veces ha sido difícil encontrar un tema; pero estamos en el Perú, donde nunca falta algún suceso del cual ocuparse.
Agradezco a quienes me leen y me lo hacen saber. Ello me satisface e incentiva para seguir adelante; sin embargo debo decirlo que mi principal motivo para seguir es mi propio deseo de expresarme y de opinar, más allá de querer "quedar bien" con nadie en especial.
Lo que escribo y opino responde solo a lo que creo; no necesito halagar a nadie si es que ello no responde a lo que creo que debe ser.
A lo largo de estos años, a muchos he incomodado y claro que se nota. Simplemente "se hacen los locos", no me enfrentan porque creen que solo basta ignorarme. A algunos he visto callar ante las injusticias o han preferido pensar que mi voz no debe ser tomada en cuenta.
Sin embargo ha habido amigos que me han demostrado su solidaridad, acompañándome con su lectoría y también con su generoso apoyo. Otros simplemente miran a otro lado, en su legítimo derecho de no seguirme; incluso ignorando generosos llamados para que apoyen.
Lo que debo rescatar es que ninguno que eligió colaborar conmigo condicionó mis opiniones y menos a quienes me referí destacando sus cualidades. Otros, los menos, me han hecho ver que están en la vereda de al frente de mis posiciones y hubo también quienes educadamente pidieron que "no les mandará mis artículos".
Todos ellos han sido el motor que me ha impulsado a seguir, incluso mis opositores; pues sabiendo su línea me hicieron ver que estaba "siguiendo un camino correcto".
Seguiremos en este quehacer hasta que se pueda; fiel a mis ideas y principios y si en determinado caso veo que hay algo que corregir, lo haré; no por presión de nadie sino movido por mi conciencia.
A seguir adelante!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario