sábado, 20 de diciembre de 2025

LO INEVITABLE

 


Conversaba con un amigo y le hacía ver una impresión que tenía sobre los afanes de conocidos en común por "cuidarse para seguir viviendo". En buena hora que sea así, pese a las varias décadas que llevamos viviendo.

Siempre es bueno buscar razones para vivir y objetivos que cumplir. Para ello necesitamos salud y vernos bien; en el entender que hay también que aceptar que el paso del tiempo es inexorable y que a pesar que la ciencia permite que "las huellas del tiempo" sean disimuladas, no abusemos de ello.

Desde que nacemos nos preparamos para vivir, desgraciadamente algunos nos vamos antes de haber quizás cumplido con nuestro destino. Es lamentable ver a niños que aún no han vivido sean víctimas de enfermedades incurables, a pesar que la ciencia haga todos los esfuerzos posibles para conservarlos con vida.

Sin embargo esos casos que para muchos resultan impensables y cuestionamos que así sucedan; se ven compensados cada vez con mayor frecuencia por vidas longevas, gracias a los avances de la ciencia. Que bueno que así sea; una ciencia que promueva la vida y no la muerte (eutanasia y aborto, dos caras de "un combo perverso").

Nos preparamos para vivir, nos cuidamos para vivir; pero poco veo que nos preparemos para algún día partir. Tarde o temprano ello sucederá y en muchos casos nos "agarrará en Off Side". Entendamos bien a que me refiero. No me refiero a vivir pensando en morir sino, vivir bien, tener nuestras vidas y cosas en orden, hacer el bien para que algún día que Dios decida estemos listos para el Viaje Eterno.

Fatalmente, un mundo muy materialista impide o hace muy difícil que vivamos de tal manera, que estemos "listos para partir". Tenemos tanto o quizás tan poco, pero en uno u otro caso  se nos hace difícil pensar que un día partiremos sin llevarnos nada material, nada valioso.

Sin embargo acercarnos a Dios es una opción que nos permite vivir bien, no solo materialmente, sino  bien con nosotros mismos y haciendo el bien a nuestro prójimo.

Justamente ayer veía a un afamado abogado reunido con la familia de un corrupto profugo, tramando seguro su defensa. ¿Se sentirá bien ese profesional defendiendo lo indefendible? Pareciera que sí, ya lo ha dicho apelando a una cortada aparentemente moral ("todos tienen derecho a una defensa") pero que en el fondo es una burda justificación. ¿Estará listo para partir ese abogado? No lo creo y ojalá que Dios le dé más vida para que cambie un poco.

Finalmente, que este ejemplo sirva para pedir más vida para cambiar, si no estamos en el camino correcto, y no para seguir en el mal camino.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario