"AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO"
¿Es la generosidad una virtud inherente al ser humano? Pareciera que no lo fuera pues se opone a una mayoría individualista pero ello no implica que siempre encontremos personas amigas e incluso ni tanto, siempre dispuestas a dar la mano. La generosidad es una virtud que -como todo- se aprende en casa y se refuerza en el colegio, principalmente en los primeros años formativos. Siempre recordaré las palabras de San Juan Bosco que decía que nadie es tan rico para no necesitar algo, ni tan pobre para no brindar algo a su prójimo. Al respecto vemos cómo mucha gente afortunada en horas dramáticas no ha tenido una palabra amiga y termina tomando fatales determinaciones. Cuánto faltó una palabra de aliento o tan solo una compañía. Tenían todo pero no tuvieron lo principal cuando más lo necesitaban. De igual manera vemos la solidaridad expresada en el generoso apoyo a los vecinos o los comedores comunitarios donde se comparte no solo estrecheces sino sobre todo verdadera caridad cristian...